domingo, 2 de agosto de 2015

Vida práctica: Trasvase de líquidos.


De las áreas de la pedagogía Montessori me encanta de forma especial el área de la vida práctica, ya que desde que son muy bebés tienen gran interés.

Me gusta darle la oportunidad de hacerlo si ella quiere.

Y claro, si tiene agua... ¡no hay duda!


Pequeños materiales de vidrio que aprende a ir manejando ella sola, experimentando con autonomía.



Aprende por ensayo y error, coge la jarra de varias formas, se le cae el agua, prueba, se moja...



¡Y cuando se cansa lo deja! 

Edad: 19 meses. 

Esta actividad de momento no la tiene a su alcance y siempre la hace con mi presencia.

sábado, 1 de agosto de 2015

Camiseta... estamos en modo deporte.


A punto de cumplir los 6 años y enamorado de todos los deportes, así estamos.

A día de hoy sus preferencias son baloncesto, tenis, balonmano y fútbol, en este orden. Pero va variando y esta vez tocó fútbol.


Esta tela la compré ya hace más de un año y no encontraba el momento de hacerle alguna prenda, aunque él ya la tenía fichada y quería que le hiciera algo.


Al final, patrón raglán Naii, para variar (jajaja), manga corta y con aplicación deportiva que me gusta el toque que le da en contraste.



La tela de TapHornkumterbunt, el tejido de puño para el cuello de La Pantigana y la aplicación hecha con flock de Brildor, pero que ahora ya tenéis en Hilos y más.


¡Soy incapaz de saber las camisetas que he hecho con este patrón! ¡Fantástico!

viernes, 31 de julio de 2015

Taller de helados: granizados y helados rápidos de hacer.


Otra vez hemos ido a los talleres que organiza la tienda de productos ecológicos Semonia en Huesca, si sois de la zona o estáis por aquí, son gratuitos y están genial... ¡nosotros estamos encantados!

Esta vez era de helados de frutas... ¡buenísimos!

Primero los peques empezaron preparando unos ricos granizados. Se organizaron en pequeños grupos y cada grupo elegía unas frutas distintas. 




El grupo del peque cogió kiwis, y él encantado porque es una fruta que le gusta mucho. Y todos los grupos cogieron además dos limones.

Empezaron exprimiendo los limones de forma manual.


 Y después vaciando los kiwis.




Unas hojas de menta y todo preparado para triturarlo.



Fueron pasando en grupos por la batidora.







Y después mezclar con hielo picado.



Azúcar de forma optativa.

¡Y listo para probar! ¡Buenísimo!




Y la segunda parte del taller nos encantó todavía más, helados hechos rápidos, rápidos. La técnica la conocíamos porque lo habíamos visto en Fabriclan, pero no lo habíamos probado... ¡genial!

Empezamos haciendo la mezcla para el helado que queramos hacer, en el taller hicimos dos:

- Melón, leche de almendras y azúcar.
- Queso fresco batido, arándanos y azúcar.

Todo  bien batido.



Y lo metemos en una bolsa con cierre hermético, bien cerrada.





En otra bolsa más grande metemos hielo, después la bolsa pequeña con la mezcla y después más hielo y sal.



Y una vez que tenemos todo preparado, giramos y giramos la bolsa sin parar durante un rato y en 5 minutos tenemos un rico helado.


¡Estaban los dos buenísimos pero el de arándanos espectacular!



¡Los haremos en casa también!

Gracias por hacer estos talleres que nos encantan.

P.D. De las niñas que aparecen con el rostro sin tapar tengo autorización de su mamá para que aparezcan en el blog.

jueves, 30 de julio de 2015

Vestido con espalda de tirantes de nadador.


Vestido para la peque, bien fresquito para este verano tan caluroso.


Siempre me han gustado las camisetas con espalda de tirantes de nadador y en vestido me gusta mucho. El patrón del vestido es de Farbenmix.


La tela en tejido de camiseta, de rayas violetas y naranjas, de Kruemel-Design. He probado el biés en tejido de jersey/camiseta de Alles-fuer-selbermacher y para este vestido me ha ido perfecto. Este biés para otros proyectos me parece un poco ancho, pero para este me ha gustado mucho.


Y como veis, con un leggins debajo también le queda estupendo.

miércoles, 29 de julio de 2015

Furgo con peques (5): Pirineo francés. Circo de Gavarnie y Pont d' Espagne.



Rumbo a Francia, tenemos la suerte de estar relativamente cerca y podemos hacer una escapada de fin de semana, incluso saliendo el sábado por la mañana.

Destino principal "Cirque Gavarnie".

Pero el viaje en sábado por la mañana y próximo en fechas al Tour de Francia no es la mejor opción para este destino, ya que es una zona muy transitada por los ciclistas, carreteras estrechas de alta montaña que junto con la niebla que había, fue un viaje bastante pesado y más largo de lo esperado.

Pero como suele ocurrir, cuando llegas al destino se te olvida todo. Comimos por el camino y llegamos al pueblo de Gavarnie a primera hora de la tarde. 

Fuimos directos al aparcamiento que hay entrando a la derecha, un lugar de pago durante el día, hay máquinas para sacar el ticket (4€), y en el que se puede dormir por un poco más (7€ en total), pagándoselos directamente al/la vigilante que ese día estuvo hasta las 20h. Supongo que si se llega más tarde, o te libras de pagar o lo pagas al día siguiente. 

Nos organizamos bastante rápido, atravesamos el pueblo caminando por su calle principal, apreciando lo turístico que es, y cruzándonos con todos los senderistas que ya estaban de regreso. 


Allí empieza la ruta, se atraviesa un puente y empieza un ancho y fácil sendero que nos permite ir acercándonos a la cascada, acompañados del río durante un gran trozo del camino.

El Circo de Gavarnie está en los Pirineos y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y sobre todo es conocido por la gran cascada de agua, 420 metros, la más alta de Europa.


Después el camino se irá estrechando y va por una zona boscosa, pero es muy llevadero. Durante todo el camino se van viendo pequeñas cascadas y la gran cascada al fondo, nuestro objetivo aproximarnos a ella. 

Después de una hora y media de camino desde el aparcamiento, llegamos a L' Hotellerie du Cirque, la cascada se ve mucho mejor desde allí, aunque todavía está algo lejos.


Pero para ver todo el Circo nos metemos en el pequeño sendero que cogen los que quieren llegar hasta el pie de la cascada.


Los peques y yo nos quedamos  por el camino, ya va siendo tarde y con el peque vamos muy despacio para arriesgar con la hora. El papá se adentra por el sendero y avanza algo más para ver la cascada más cerca, la verdad es que nos quedamos con las ganas, se quedó cerca pero no llegó hasta el final, la niebla va llegando de nuevo y se va haciendo tarde.


Los peques jugaron y corrieron mientras papá se aproximaba más a la cascada. Yo disfruté viéndolos y contemplando el lugar en el que estábamos. Totalmente recuperados empezamos el camino de regreso.

Algunos hacen el camino en caballo, una alternativa para los peques.



Fuimos todo el camino cerca del caballo porque la peque empezaba a estar cansada y con el caballo cerca iba feliz. Cerca ya del pueblo empezó a protestar y la bajamos, tenía ganas de caminar. 



De regreso al aparcamiento, entramos a preguntar en una zona de acampada que está justo antes del pueblo viniendo del circo de Gavarnie. Nos pareció muy acogedora y el precio muy asequible, unos 14€... ¡pero estaba completa! Me parece una buena alternativa para dormir.

Atravesamos la calle principal de Gavarnie y nos hizo recordar que estábamos en Francia, eran las siete y media de la tarde y casi todo estaba ya cerrado. Llegamos a la furgoneta y poco más hicimos, cena, pijamas, juegos y a dormir con horario europeo.



Irse a dormir pronto tiene sus ventajas, al día siguiente madrugamos (nuestro despertador es la peque) y nos organizamos muy bien para irnos hacia Cauterets, queríamos ir al Pont d'Espagne y al Lago de Gaube.  Aproximadamente teníamos una hora de camino, muy llevadero, Acher nunca ha ido en telecabina y telesilla y en esta excursión queríamos cogerlo.

Hicimos parada en Cauterets, un pueblo acogedor. Paseamos por su calle comercial, era domingo por la mañana y tenía mucho ambiente, compramos pan y una torta de la zona. Nos acercamos a la oficina de turismo a preguntar y recogimos el mapa de la zona. Y también nos acercamos a la antigua estación que nos pareció un edificio atractivo.



Tras un pequeño paseo por el pueblo, cogimos de nuevo el coche y nos acercamos al aparcamiento del Pont d'Espagne, Parking du puntas, que está a 7 km.  Un aparcamiento como es habitual de pago, pero si coges el telecabina y el telesilla te lo descuentan.

El capricho del telecabina y telesilla no es barato, pero en esta ocasión nos apeteció hacerlo. El precio es de ida y vuelta, aunque nosotros la vuelta decidimos hacerla andando y disfrutar de una caminata que nos encanta; eso sí, mucho más llevadera para el peque que la subida.

El precio de telecabina y telesilla va junto y es único, 12,50 € los adultos y 10,50€ de 5 a 12 años (más pequeños gratis). El telecabina en verano no tiene mucho sentido en nuestro caso porque el trayecto es muy corto, pero los peques lo disfrutaron igual. 

Al llegar arriba del telesilla vimos que se podía coger el telesilla de vuelta pagando allí mismo 8,50€, esta información no la dan, pero quizás a alguien le pueda interesar si quiere hacer el recorrido a la inversa que nosotros. Subir andando y regresar en telesilla, aunque yo me quedo con la opción que hicimos sin ninguna duda.

El telecabina son sólo 5 minutos y llegas, caminando un poco, a la zona donde está el Pont d'Espagne y sus cascadas. Eso sí, caminando llegas también en 5 minutos.


La zona de las cascadas es espectacular, un rincón accesible para todas las personas, andando desde el aparcamiento están a 5 ó 10 minutos por pista asfaltada que subían familias con sillas de bebé. 




Se pueden ver desde diferentes lugares, a cuál más bonito. Desde abajo a mí me parece lo más espectacular, pero eso lo vimos ya cuando bajamos. Pero desde arriba también me parece muy bonito, este lugar tiene un encanto especial.




La peque tiene una especial atracción hacia el agua y disfrutó muchísimo contemplando estas maravillas de la naturaleza.



Después del paseo por las cascadas del Pont d'Espagne cogimos el telesilla, que son unos 12 minutos y llegamos a la parte más alta, para luego acercarnos a pie hasta el Lago de Gaube. 

En el mismo telesilla también se puede sacar el ticket de acceso, aunque cuesta lo mismo que con el telecabina.





Desde el telesilla al lago de Gaube hay unos 15 ó 20 minutos caminando con los peques, o algo más si vamos haciendo paradas contemplando el paisaje y en especial su flora. Estuvimos viendo la flor de iris, que suele haber en esta zona, pero encontramos muy pocas. 


El rincón del Lago de Gaube es muy acogedor, estuvimos allí un rato observando, viendo pequeños pececillos y sobre todo disfrutando y valorando la suerte que teníamos de poder estar allí.



Decidimos hacer la vuelta a pie, nos gusta andar por el monte y de bajada sabíamos que el peque lo iba a aguantar muy bien, una hora y cuarto de camino que lo llevamos muy bien. La peque de bajada se quedó dormida en la mochila todo el rato.



Al final del recorrido y antes de llegar al aparcamiento, nos acercamos por un camino que sale a la izquierda de nuevo para ver el Pont d'Espagne desde abajo, el lugar que más nos gustó, es realmente espectacular la fuerza del agua.


Ya era de sobras la hora de comer española, la de los franceses hacía ratos que había pasado. En Cauterets vimos que hacían pollos asados, así que nos fuimos para ver si por casualidad estaba abierto. La calle animada de la mañana estaba poco transitada a esas horas de almediodía, pero por suerte en uno de los sitios que vimos aún quedaban. Con el pollo en mano emprendimos el camino de regreso en la furgoneta y en una zona al lado de la carretera paramos a comer nuestro merecido pollo. 

En la fecha en la que estuvimos estaban corriendo el Tour de Francia y justo pasaban por allí en tres días, nos encantó ver los preparativos y el ambiente que ya se intuía por aquí, autocaravanas ya instaladas al margen de la carretera, contenedores preparados por todos los lugares, banderas, carteles...  Buen ambiente.

Y tras un bien aprovechado fin de semana, de vuelta hacia casa. Juegos y risas de los peques, que luego pasan por peleas como me imagino en todas las familias, y después una buena siesta.


La vuelta de nuevo fue con niebla, pero en domingo por la tarde ya no había ciclistas y por tanto fue muy llevadero. Un paisaje que en días soleados debe ser espectacular.


Y así nos lo demostró en algunos ratos del viaje. Viajar sobre las nubes no tiene precio.



Espero que os sirva si algún día queréis visitar esta zona!

Hasta la próxima.
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